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Dr. Eduardo GUTIÉRREZ-RIVAS
Servicio de Neurología. Unidad Neuromuscular
Hospital Universitario 12 de Octubre.
Facultad de Medicina. Universidad Complutense
Madrid
Las enfermedades que se producen por movimientos
repetidos constituyen un tema que ha suscitado
interés recientemente y que afecta fundamentalmente
a la columna y a los miembros superiores, donde
producen lesiones o disfunciones del sistema
músculo-esquelético, del sistema nervioso y del
sistema vascular. Nos ocupamos en esta exposición de
las lesiones o disfunciones producidas por
movimientos repetidos en el sistema nervioso y, en
especial, de su diagnóstico electrofisiológico.
Los factores que implican un mayor riesgo de
enfermedad por la reiteración de movimientos son la
repetición, la frecuencia, la intensidad del peso o
de la fuerza con que se realizan dichos movimientos,
el tipo de movimiento, la postura, y la ausencia de
períodos de descanso.
El diagnóstico electrofisiológico de estas lesiones
es útil para confirmar o descartar una lesión, y,
por tanto, instaurar un tratamiento oportuno.
Las enfermedades neurológicas causadas por
movimientos repetidos y que pueden beneficiarse para
su estudio de la exploración electrofisiológica
pueden ser de 3 tipos: neuropatías por atrapamiento,
radiculopatías y distonías ocupacionales
A.- Neuropatías por atrapamiento
Las neuropatías por atrapamiento son lesiones
focales de determinados troncos nerviosos, causados
por microtraumas repetidos. Tienen lugar en puntos
topográficos concretos, donde las características
anatómicas hacen que los nervios sean más
susceptibles a las lesiones traumáticas. A
continuación se exponen las lesiones más frecuentes.
1.- Neuropatía cubital en el codo.
El nervio cubital se forma del tronco primario
inferior del plexo braquial y antes de dar ninguna
rama motora o sensitiva, atraviesa el canal
epitrócleo-olecraniano o canal cubital, en el codo,
donde pasa sujeto por una fascia y se apoya
directamente sobre un canal óseo. La lesión del
nervio cubital a esta altura es muy frecuente, ya
que se encuentra desprotegido de partes blandas, y
la acción de movimientos repetidos, con
microtraumatismos, puede producir una afectación del
nervio.
La lesión del nervio cubital en el codo cursa con
debilidad de la aproximación o flexión cubital de la
muñeca (por afectación del músculo cubital
anterior), así como de la abducción del 5º dedo, de
los interóseos palmares y dorsales, de los
lumbricales 3º y 4º y de la aproximación del pulgar.
También se produce una hipoestesia del borde cubital
de la mano y del 5º dedo y mitad interna del 4º
dedo, más notable a nivel de las yemas de los 2
últimos dedos. Si la lesión es suficientemente
intensa o prolongada, se asocia atrofia de los
músculos afectos, con afectación más notable del
primer interóseo dorsal de la mano. A veces puede
provocarse un signo de Tinel al golpear el nervio en
el canal cubital del codo.
El estudio eléctrico necesario para caracterizar la
lesión del nervio cubital en el codo exige una
valoración electromiográfica de los músculos primer
interóseo dorsal, abductor del meñique y cubital
anterior; en estos músculos se encuentra un patrón
denervativo, con pérdida de unidades motoras y
actividad espontánea tipo fibrilaciones y ondas
positivas en la fase aguda (después de 3 semanas de
inciarse la lesión). Además, es preciso calcular la
velocidad de conducción motora del nervio cubital
estimulando por encima y por debajo del codo. Es muy
conveniente estudiar la velocidad de conducción
sensitiva desde el 5º dedo a la muñeca y de 5º dedo
a carpo. En caso de lesión, la velocidad de
conduccción motora está disminuída en el punto de la
lesión y, si la lesión es muy intensa, puede
llegarse hasta el bloqueo de la conducción. Las
velocidades sensitivas estarán enlentecidas, en caso
de lesión del nervio, con potenciales evocados de
baja amplitud.
2.- Neuropatía cubital en el canal de Guyon.
En la muñeca, el nervio cubital puede lesionarse en
el canal de Guyon, formado por el hueso pisiforme,
el gancho del martillo y el ligamento transverso que
los une. El nervio cubital es motor a esta altura,
por lo que los síntomas son exclusivamente motores,
es decir, debilidad y amiotrofia de la musculatura
de la eminencia tenar o, a veces, también la rama
palmar profunda, que inerva los músculos cubitales
del resto de la mano; solo rara vez se afecta la
rama sensitiva, que suele desprenderse del tronco
del cubital antes de que el tronco principal del
nervio entre en el canal de Guyon. El estudio
eléctrico incluye electromiografía de aguja de un
músculo hipotenar (por ejemplo, el abductor del 5º
dedo) y un músculo tenar (por ejemplo, el primer
interóseo dorsal), que podrá detectar actividad
denervativa y pérdida de unidades motoras. La
velocidad de conducción motora, utilizando ambos
músculos y estimulando proximalmente a la muñeca,
demostrará aumento de las latencias. La velocidad
sensitiva entre el 5º dedo y la muñeca será normal,
a menos que exista afectación de la rama sensitiva.
3.- Neuropatía mediana en el ligamento de
Struthers.
El ligamento de Struthers es una estructura
anatómica inconstante, que aparece en un 1-3 % de la
población, y que une el epicóndilo con la porción
distal del húmero. Cuando el nervio mediano se
lesiona en esta región, se produce debilidad de
todos los músculos de inervación mediana de
antebrazo y mano, con alteraciones de la
sensibilidad en la cara anterior del antebrazo y en
la mano. El estudio eléctrico demuestra denervación
en los músculos medianos de antebrazo y mano. Las
velocidades de conducción están disminuídas, tanto
la motora como la sensitiva.
4.- Lesión del nervio mediano a nivel del músculo
pronador redondo (síndrome del pronador o síndrome
del interóseo anterior).
El nervio mediano se lesiona a este nivel por
hipertrofia de los vientres musculares del pronador
redondo y se manifiesta por alteraciones de la
sensibilidad (hipoestesia, parestesias) en el
antebrazo y en la mano. El estudio
electrofisiológico demuestra denervación en músculos
distales a la lesión y disminución de la velocidad
de conducción sensitiva; a veces solo se encuentra
reducción de la amplitud del potencial sensitivo. La
velocidad de conducción motora se afecta muy pocas
veces.
5.- Síndrome del túnel del carpo.
El atrapamiento del nervio mediano a nivel del túnel
del carpo es una de las lesiones nerviosas más
frecuentes, y, a menudo, en relación con movimientos
repetidos. Sin embargo, el síndrome del túnel del
carpo idiopático es el más frecuente. Se manifiesta
por dolor y parestesias en la piel de la mano
inervada por el nervio mediano, síntomas con un neto
predominio nocturno. La afectación motora no suele
ser importante hasta fases avanzadas de la
enfermedad. En la exploración clínica se aprecia la
alteración de la sensibilidad, que suele ser más
notable en las yemas de los 3 primeros dedos. Es
frecuente provocar un signo de Tinel al golpear la
cara anterior del canal del carpo, así como
desencadenar parestesias en las manos mediante la
flexión mantenida de la muñeca, durante 1-2 minutos
(signo de Phalen). El estudio eléctrico demuestra
prolongación de la latencia motora distal del nervio
mediano, con disminución de la velocidad de
conducción sensitiva. En casos avanzados se
encuentra denervación en músculos medianos de la
eminencia tenar.
6.- Lesiones del nervio radial.
Aunque la lesión más frecuente del nervio radial es
la denominada “parálisis del sábado noche”, esta
lesión no se produce por movimientos repetidos. Sin
embargo, el nervio interóseo posterior, rama del
radial, sí está frecuentemente afectado por
movimientos repetidos de pronosupinación de la mano
contra resistencia. Al tratarse de un nervio motor
puro, no produce alteraciones de la sensibilidad
(aunque sí dolor local), y cursa con debilidad de
los músculos extensores de la muñeca y de los dedos.
La electromiografía de aguja pone de manifiesto un
patrón denervativo en los músculos afectos (por
ejemplo, el extensor común de los dedos o el
extensor propio del índice), con indemnidad de
músculos Más proximales (el tríceps, por ejemplo), o
de músculoos como el cubital posterior, inervado
antes de que el nervio radial entre en la arcada de
Frohse. No se afecta la velocidad de conducción
sensitiva del radial; la velocidad de conducción
motora está disminuída al nivel de la lesión.
B.- Lesiones de las raíces
Las lesiones radiculares suelen ser más frecuentes
en casos de posturas anómalas mantenidas, más que el
resultado de movimientos repetidos. En teoría,
cualquier raíz nerviosa puede lesionarse, aunque las
más frecuentes son las raíces C6, C7, L5 y S1.
Cursan con síntomas de dolor irradiado por el
territorio correspondiente (cérvico-braquialgia o
ciatalgia), y con debilidad e hipoestesia que se
distribuye por las metámeras afectas. Para su
estudio eléctrico, se utiliza la electromiografía de
aguja y las respuestas tardías F o H.
El electromiograma tiene una alta rentabilida
diagnóstica, cerca del 80-90 % y sirve para
localizar topográficamente la lesión y distinguirla
de las lesiones de las raíces adyacentes; es también
útil para evaluar evolutivamente las lesiones
radiculares. Desgraciadamente, solo exploran el
componente motor y exclusivamente las lesiones de
una cierta intensidad (axonotmesis). Es frecuente
que existan falsos negativos, es decir, trazados
normales en pacientes con lesión radicular cierta.
Para aumentar la sensibilidad, deben explorarse los
músculos paraespinales; estos músculos tienen el
inconveniente de que pueden mostrar fibrilaciones en
pacientes de cierta edad sin lesión radicular y en
pacientes con enfermedades como la diabetes mellitus,
lo que disminuye su especificidad.
Por lo que se refiere a las respuestas tardías, la
onda F tiene el inconveniente de que solamente
explora la raíz motora y la porción motora del
nervio. La rentabilidad diagnóstica se aproxima al
90 %.
El reflejo H explora tanto la porción sensitiva como
la motora, pero su uso está limitado al músculo
palmar mayor (de inervación C6-C7) y al músculo
sóleo (de inervación S1). Una vez que el reflejo H
ha desaparecido, ya no vuelve a aparecer nunca más,
por lo que no sirve para el control evolutivo de las
lesiones de estas raíces.
Exploración electrofisiológica en cada lesión
radicular.A continuación se expondrán los músculos
más frecuentemente utilizados, así como los estudios
de velocidad de conducción y respuestas tardías más
útiles para el diagnóstico de las lesiones
radiculares más frecuentes.
1.- Raíz C5.
Se estudian los músculos paraespinales, deltoides,
supraespinoso, infraespinoso, bíceps braquial,
romboides y supinador largo. Se puede estudiar la
conducción motora del nervio axilar, desde el punto
de Erb al músculo deltoides.
2.- Raíz C6.
Hay que estudiar los músculos paraespinales,
supraespinoso, infraesìnoso, deltoides, bíceps,
tríceps, supinador largo, palmar mayor, primer
radial y pronador redondo, todos ellos de inervación
C6. El reflejo H podría hacerse en el palmar mayor.
No suelen realizarse estudios de conducción motora,
pero podrían hacerse en el n. supraescapular (de
punto de Erb al músculo infraespinoso o al
supraespinsoso y en el nervio musculocutáneo (de Erb
a bíceps). Las velocidades sensitivas se pueden
calcular en el nervio radial (primer dedo a muñeca)
y en el mediano (1º y 2º dedos a muñeca).
3.-Raíz C7.
Los músculos escogidos para el estudio EMG son los
paraespinales, el tríceps braquial, el pronador
redondo, el cuital posterior, elmpalmar mayor, el
edxtensor común de los dedos, el flexor largo del
pulgar, separador corto del pulgar y el flexor común
superficial de los dedos. Las velocidades motoras se
miden el el mediano y en el radial (desde Erb al
tríceps). Las conducciones sensitivas se estudian en
el radial (primer dedo a muñeca) y en el mediano
(tercer dedo a muñeca).
4.- Raíz C8.
Los músculos utilizados para el estudio EMG son:
paraespinales, tríceps braquial extensor común de
los dedos, flexor común profundo de los dedos,
cubital anterior, primer interóseo dorsal y
separador corto del 5º dedo. Puede estudiarse la
respuesta F en el nervio cubital. La velocidad
motora más utilizada es la del nervio cubital. Se
suele medir la velocidad sensitiva del cubital, del
5º dedo a la muñeca.
5.- Raíz D1.
Los músculos que se afectan son los paraespinales,
el extensdor común de los dedos, el flexor largo
común de los dedos, el cubital anterior, el primer
interóseo dorsal y el separador del 5º dedo. La
respuesta F en el nervio cubital puede ser útil. Se
calculan también las velocidades motora y sensitiva
del nervio cubital.
6.- Raíz L4.
Se deben explorar, además de los músculos
paraespinales, los músculos sartorio, cuádriceps
(vasto externo, especialmente), y tibial anterior.
Si se estudia un nervio motor, debe hacerse en el
peroneo, tomando como músculo satélite el tibial
anterior. La velocidad sensitiva se hará en el
nervio safeno.
7.- Raíz L5.
Se exploran los músculos paraespinales, tibial
anterior, glúteo mediano, extensor largo propio del
dedo gordo, peroneo lateral largo, sóleo, gemelo y
biceps femoral. Se puede estudiar la respuestav
tardía F en el nervio peroneo. Se calcula la
velocidad de conducción motora del nervio peroneo,
tomando como músculo satélite el extensor largo
propio del dedo gordo del pie. La velocidad
sensitiva se estudia en el safeno y en el peroneo
superficial.
8.- Raíz S1.
Los músculos elegidos son el glúteo mediano, el
peroneo lateral largo, el sóleo, los gemelos y el
bíceps femoral. Se estudia el reflejo H en el sóleo
y la respuesta F en el nervio peroneo. Las
velocidades motoras se estudian en el peroneo y en
el tibial (usando el gemelo como músculo satélite).
La conducción sensitiva se estudia en el sural y en
el peroneo superficial.
C.- Distonías ocupacionales
Las distonías ocupacionales son distonías focales
que aparecen al realizar una determinada actividad,
con movimientos repetidos o con posturas
antifisiológicas mantenidas. Pueden ser
estrictamente laborales o iniciarse en el desarrollo
de actividades relacionadas con hobbies o aficiones.
El ejemplo más conocido es el calambre del
escribiente, pero hay más, como el espasmo del
violinista, el del golfista, el del cirujano, etc.,
distonías que impiden realizar adecuadamente una
determinada actividad (a veces condicionan el
abandono de dicha ocupación) y que se presenta
exclusivamente cuando se intenta llevar a cabo esa
función concreta o cuando se lleva un cierto tiempo
realizándola.
Los estudios electromiográficos permiten valorar
esta distonía, cuando se estudian simultáneamente
músculos antagonistas entre sí, y se comprueba que
no se relaja uno de ellos cuando el otro está
contrayéndose (lo que se denomina co-contracción).
Este defecto en la relajación del músculo
antagonista es característico de las distonías y
conduce al defecto funcional o postura anómala. La
co-contracción puede ser más o menos intensa y puede
tener una duración variable.
Para el estudio eléctrico deben escogerse
cuidadosamente los músculos a explorar, realizando
una minuciosa y detallada exploración clínica, a fin
de que el estudio neurofisiológico sea más rentable.
Durante el examen eléctrico debe provocarse la
distonía, pidiendo al paciente que realice la
actividad que desencadena el fenómeno distónico.
Así, por ejemplo, para estudiar el espasmo del
violinista, es preciso que el paciente acuda a la
consulta provisto de su violín.
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